A pesar de que sólo reciben $370 mil de prerrogativas al mes, SOMOS se consolida en Veracruz, dice su líder

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  • La diferencia con Morena es abismal, pues la partida del guinda asciende a casi 7.5 mdp mensuales, señala Julián González.

A pesar de la profunda desigualdad en la distribución de los recursos públicos, SOMOS se consolida en Veracruz como una opción firme y competitiva de transformación ciudadana, declaró Julián González Suárez, dirigente estatal de este nuevo partido político.

El líder estatal de esta organización partidista nacional señaló que la fuerza del proyecto proviene del respaldo de la gente y no de los grandes presupuestos partidistas.

Explicó que mientras Morena recibe alrededor de 7.5 millones de pesos mensuales en prerrogativas estatales, SOMOS dispone de apenas 370 mil pesos. Aun con esa diferencia, afirmó, la organización avanza y es vista como una alternativa real para impulsar el cambio que Veracruz y México necesitan.

González Suárez destacó que el crecimiento de SOMOS se sustenta en su cercanía con la ciudadanía y en el compromiso con las principales causas sociales del estado. Entre sus prioridades mencionó la defensa del campo, la dignificación del magisterio, el fortalecimiento de la infraestructura y los servicios de salud pública, así como el acompañamiento permanente a los colectivos de madres buscadoras. El propósito, dijo, es construir una agenda desde los municipios, escuchando las necesidades de cada región y convirtiéndolas en propuestas concretas.

También resaltó los principios éticos que distinguen a SOMOS de los partidos tradicionales. Sus estatutos impiden que quienes encabezan los comités municipales, estatales o nacionales utilicen esos cargos para obtener candidaturas durante su gestión; además, las postulaciones serán definidas mediante consultas abiertas a la sociedad y no por decisiones cupulares.

Recordó que SOMOS surgió del impulso ciudadano de la marea rosa y de la defensa de la autonomía del INE. Finalmente, aseguró que continuarán trabajando a pie de calle para demostrar que la participación ciudadana y la convicción democrática pueden superar la desigualdad presupuestal y las prácticas de la vieja política.