Nueva York, EUA.- Los conflictos armados en Medio Oriente y Ucrania, la regulación de la inteligencia artificial, el cambio climático y los cuestionamientos al sistema multilateral concentran la agenda de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, que inició el 22 de septiembre en Nueva York.
La semana de alto nivel, que se extenderá hasta el 28 de septiembre, reúne a dirigentes y representantes de distintos países en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y diferencias sobre la capacidad de los organismos internacionales para responder a las principales crisis.
El debate general se desarrolla bajo el lema “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: una Organización de las Naciones Unidas que cumpla para todos”, con el propósito de colocar en el centro la cooperación internacional y la capacidad de respuesta de la organización.
Uno de los principales asuntos será la situación en Medio Oriente, particularmente la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como la crisis humanitaria en Gaza. Estos conflictos tienen implicaciones para la seguridad internacional, las relaciones entre potencias y los mercados energéticos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, figura entre los protagonistas de la reunión, en un contexto de tensiones regionales y cuestionamientos a la cooperación multilateral. La política de Washington hacia Naciones Unidas también forma parte del debate, luego de la reducción de su respaldo financiero y su retiro de algunos organismos internacionales.
Ucrania y Gaza, en el centro de las discusiones
La guerra entre Rusia y Ucrania será otro de los temas relevantes de la Asamblea. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, participará en las actividades de alto nivel, mientras que Rusia estará representada, entre otros funcionarios, por su canciller, Serguéi Lavrov.
El conflicto continúa sin una solución política definitiva y mantiene repercusiones internacionales en los mercados de alimentos y energía, además de las relacionadas con el comercio en el mar Negro.
Las intervenciones diplomáticas permitirán conocer las posiciones de los gobiernos sobre la soberanía territorial, las sanciones y las posibilidades de negociación.
En paralelo, la situación de la población civil en Gaza, el acceso a la ayuda humanitaria y el futuro político del territorio ocuparán espacios importantes en las conversaciones.
Amnistía Internacional ha señalado como prioridades la respuesta internacional a la situación en Gaza y Cisjordania, así como la defensa del derecho internacional y de las instituciones multilaterales.
Inteligencia artificial y gobernanza internacional
La regulación de la inteligencia artificial se incorpora entre los asuntos prioritarios de la agenda, ante los desafíos que plantea el desarrollo acelerado de estas tecnologías en materia de derechos humanos, seguridad, empleo, información y desarrollo.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha planteado la necesidad de fortalecer la gobernanza internacional de la inteligencia artificial y promover mecanismos de cooperación entre países.
La discusión se desarrolla en un contexto en el que no existe un sistema mundial único que regule todos los usos de esta tecnología, por lo que la Asamblea representa un espacio para debatir normas y responsabilidades de gobiernos y empresas.
Cambio climático y salud mundial
La agenda también contempla reuniones específicas sobre cambio climático, transición energética y preparación ante futuras pandemias.
Para el 23 de septiembre está prevista una reunión de alto nivel sobre acción climática y transición justa, convocada por Guterres, mientras que el 24 de septiembre se abordarán las amenazas derivadas del aumento del nivel del mar, con especial atención a los pequeños Estados insulares y las regiones costeras vulnerables.
El 25 de septiembre se realizará una reunión sobre prevención, preparación y respuesta ante pandemias, con el objetivo de fortalecer la cooperación internacional y la capacidad de los sistemas sanitarios para enfrentar futuras emergencias.
México participará sin Claudia Sheinbaum
México acudirá a esta edición de la Asamblea General sin la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien había descartado desde julio viajar personalmente a Nueva York.
La representación mexicana estará encabezada por el canciller Roberto Velasco Álvarez, quien tiene programados encuentros bilaterales y multilaterales.
La delegación mexicana también llega a la Asamblea después de que la expresidenta chilena Michelle Bachelet retirara su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas, para la cual contaba con el respaldo de México y Brasil.
Su salida modifica el escenario de la sucesión de António Guterres, cuyo mandato se encuentra en su etapa final.
La elección del próximo secretario general contempla consultas entre los Estados miembros y la intervención del Consejo de Seguridad, antes de que la Asamblea General formalice el nombramiento.
Una organización bajo presión
La 81ª Asamblea General se desarrolla en un momento complejo para Naciones Unidas. Aunque se prevé la participación de cerca de 130 jefes de Estado y de Gobierno en las actividades de alto nivel, persisten cuestionamientos sobre la capacidad de la organización para detener guerras, hacer cumplir resoluciones y coordinar respuestas frente a crisis internacionales.
El debate general y las reuniones paralelas permitirán a los gobiernos exponer sus posiciones sobre los conflictos armados, la cooperación económica, el desarrollo sostenible y los desafíos tecnológicos.
Más que una sola negociación, la Asamblea funcionará como un espacio para presentar propuestas, sostener encuentros diplomáticos y explorar acuerdos en un escenario de diferencias entre las principales potencias.
Con información de La Jornada.



