Cierre del ingenio San Pedro pone en riesgo la zafra 2026-2027 y los ingresos de la región cañera

Comparte

Con información de Rosa María Galindo Castañeda / Bitacora del Golfo

LERDO DE TEJADA, Ver., 28 de octubre de 2026.— La incertidumbre por el cierre del ingenio San Pedro mantiene en alerta a productores de caña y trabajadores azucareros del sur de Veracruz, ante la posibilidad de que la materia prima de la región sea trasladada a otras fábricas para evitar que permanezca en los campos durante la zafra 2026-2027.

Aunque a estas alturas del año el ingenio debería prepararse para iniciar operaciones, la factoría continúa cerrada y, de acuerdo con la información disponible, presenta un escenario que genera dudas sobre su capacidad para procesar la próxima cosecha.

La zona de abastecimiento comprende municipios como Lerdo de Tejada, Ángel R. Cabada y Santiago Tuxtla, donde la actividad cañera representa una fuente importante de ingresos y empleo.

Ante la falta de certidumbre, una de las alternativas es enviar la caña a otros ingenios de Veracruz. El diputado Felipe Pineda señaló recientemente que, si el San Pedro no reabre antes de diciembre, la producción podría canalizarse a las factorías San Cristóbal, en Carlos A. Carrillo; Cuatotolapan, en Hueyapan de Ocampo; La Gloria, en Úrsulo Galván, e incluso La Providencia, en Cuichapa.

Esta alternativa permitiría evitar que la caña se quede sin procesar, pero representaría gastos adicionales para los productores, principalmente por el transporte a instalaciones más distantes.

Mayores costos y menores ganancias para los productores

El traslado de la cosecha implicaría un incremento en los costos de flete y otros gastos de operación. La situación preocupa al sector, especialmente después de la caída del precio de la tonelada de caña registrada el año pasado, que redujo los márgenes de ganancia.

De acuerdo con la información recabada en la región, algunos productores limitaron sus inversiones en las parcelas durante el ciclo actual debido a la incertidumbre sobre la rentabilidad de la actividad.

Aunque la derivación de la caña a otros ingenios permitiría mantener parte de la actividad agrícola, los beneficios dependerán de las condiciones de recepción, los costos logísticos y los acuerdos comerciales que puedan establecerse con las fábricas receptoras.

Ingenios buscan contratar caña de la región

La incertidumbre también ha generado movimientos entre empresas azucareras de otras zonas del estado. Según los reportes locales, representantes de los ingenios San Miguelito, San Nicolás, Central Potrero y San José de Abajo han comenzado a ofrecer contratos a productores de la región, tanto para caña libre como para aquella que ya cuenta con compromisos de entrega al San Pedro.

La situación refleja la competencia por asegurar materia prima, en un contexto en el que algunas factorías buscan completar sus estimaciones de molienda.

Para los productores, cortadores y transportistas, la posibilidad de llevar la caña a otras instalaciones podría representar una salida temporal. Sin embargo, el traslado también supone retos logísticos, pues los camiones cargados circulan a velocidades moderadas y deben recorrer mayores distancias, lo que incrementa el tiempo de traslado y la exposición a riesgos viales.

Cerca de 700 obreros, en la incertidumbre laboral

Uno de los sectores más afectados sería el de los trabajadores del ingenio San Pedro. De acuerdo con la información difundida en la región, alrededor de 700 obreros podrían quedarse sin empleo si la factoría no reanuda sus actividades.

Mientras los productores buscan alternativas para colocar su cosecha, el personal del ingenio enfrenta incertidumbre sobre la continuidad de sus fuentes de trabajo y el futuro de la planta.

Además, circulan versiones sobre el posible traslado de dos de los cinco reactores del molino a otra factoría del Grupo Porres. Esta información no ha sido confirmada oficialmente, pero ha alimentado las dudas sobre la posibilidad de que el San Pedro opere durante la próxima zafra.

De confirmarse el desmantelamiento de equipos esenciales, la reapertura podría enfrentar obstáculos adicionales, incluso si existiera la intención de reactivar las instalaciones.

Por ahora, la falta de información definitiva mantiene en incertidumbre a productores, trabajadores y habitantes de los municipios vinculados a la actividad azucarera. La posible derivación de la caña a otros ingenios aparece como una alternativa para evitar pérdidas en el campo, aunque no resolvería el impacto laboral y económico que supondría mantener cerrado el San Pedro.