Gustavo González Godina
El gobierno de México está trabajando contra el Crimen Organizado, de eso no tengo duda. Como tampoco la tengo de que altos funcionarios están involucrados con el narcotráfico, y que tarde o temprano se van a llevar a uno o más a alguna cárcel de Estados Unidos. Esto a propósito de lo que se pregunta esta columna en su cabeza: ¿Vienen o no vienen los gringos a México?
No vienen, ya están aquí, pero no como invasores, sino como “invitados” del gobierno de México, con la autorización del Senado, para que ingresen al territorio mexicano con el fin de capacitar a los soldados de nuestro país en la lucha contra las bandas de narcotraficantes. y ha dado resultado, no hay día en que no sepamos por las noticias de la captura de algún capo o del algún grupo delictivo y de la incautación de armas y drogas.
Por eso digo que el gobierno de la República está trabajando en eso. El problema es que eso no basta, ni para el pueblo de México, ni al parecer para el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, que un día sí y otro también presiona al gobierno de Claudia Sheinbaum para que le entregue a alguien, uno o más, de los más encumbrados políticos de Morena que llegaron a donde están de la mano de las bandas del narco: líderes legislativos, secretarios de Estado, gobernadores o incluso alguno de los hijos del expresidente López Obrador.
Es decir, que se vea la lucha, además de contra la delincuencia, contra la corrupción y la impunidad. Eso es lo que parece querer Trump, porque la lucha contra los narcotraficantes no creo que le interese mucho, si le interesara empezaría por los de su país y allá nadie los toca; es lo que parece querer, o lo que aparenta querer para quedar bien con los mexicanos, ya que, éstos sí, es lo que más desean en su inmensa mayoría: ver tras las rejas a algún coordinador de la mayoría legislativa de Morena, a alguno o dos gobernadores, algún secretario de Estado y si es posible a alguno de los hijos de AMLO. Ya quisieran muchos que los gringos se llevaran preso a éste (y me incluyo), pero eso no lo verán nuestros ojos, antes se pela y se va a vivir a Cuba o a Rusia.
Tiene pues la presidenta Claudia Sheinbaum un verdadero problema, la tienen a dos fuegos, está entre la espada y la pared, por un lado Trump que no deja de presionar, y del otro Andrés Manuel que no va a desamparar y defiende como gato panza arriba a sus incondicionales, por su propio instinto de supervivencia, porque sabe que si cae a alguno de ellos hay más posibilidades de que caiga Él también. Pobre mujer, no me gustaría estar en su lugar…
Pero ¿qué dice la lógica?, ¿quién va a poder más?, ¿Donald Trump o López Obrador?, ¿quién se le va a imponer a quién? Para mí que el presidente de los Estados Unidos va a resultar ganador, lo que implicaría el desmantelamiento de la estructura de poder de Morena y el final de su ocupación del Palacio Nacional, después de sólo dos sexenios como le pasó al PAN, es posible que sea el turno (de otros dos sexenios) de Movimiento Ciudadano… Por si las dudas el joven Luis Donaldo Colosio anda en campaña en las Redes Sociales.
¿Estaría dispuesta la Sheinbaum a que su partido perdiera el poder? Es posible, con tal de no ser avasallada por el gobierno de Trump. ¿Pero quién la protegería después de terminado su mandato? Porque Ella también está adentro, Diosdado Cabello se lanzó en días pasados contra Ella diciendo que el gobierno de Maduro le ayudó a ganar las elecciones en México. Ya se vería qué se negocia allá arriba. Dice un amigo politólogo que todo se negocia allá arriba, como ocurrió con la candidatura de Vicente Fox, “¿tú crees -me dice- que no negociaron Peña Nieto y López Obrador?”
¡Por supuesto que negociaron! Poner a Fox de presidente es una tesis que yo he venido sosteniendo desde hace dos décadas, el sistema priista ya no resistía más y había que cambiar de partido en el poder… “Pues claro -dice mi amigo-, entonces decidieron cambiar al partido, el PAN por el PRI, y ahora decidieron cambiarle de nombre al partido, lo que era el PRI ahora es Morena, todo se decide allá arriba, son los mismos cabrones de siempre, ellos encontrarán la forma de que Morena deje el poder con ese nombre, sin dejar el poder”
Politólogo como es, dice mi amigo que quienes detentan el poder en México son como el Club Bilderbeg a nivel mundial, ellos se reparten el mundo a su antojo, y aquí en México la Familia Revolucionaria lo decide todo, quién gana y quién pierde cada elección… Creo que no anda tan errado.
Pero la pregunta sigue siendo, ¿vienen o no vienen los soldados gringos a México? Bueno, en días pasados empezaron a llegar tropas de Estados Unidos y equipo a la frontera norte, y hace un par de días se informó que llegaron 300 marines a la frontera sur, del lado de Guatemala que sí aceptó colaborar con el gobierno de Trump.
Yo como Santo Tomás, hasta no ver no creer. Pienso que Trump va a seguir presionando a Sheinbaum, ahora con la revisión del T-MEC, y que en todo caso no llegará pronto la ayuda norteamericana que la mayoría de los mexicanos quisieran.



