La administración del presidente Donald Trump inició un plan para transformar instalaciones de almacenamiento en centros de detención de gran capacidad destinados a recluir a personas en situación migratoria irregular, informó la Secretaría de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS).
Las bodegas seleccionadas, situadas en diversos estados del país, serán adaptadas para funcionar como espacios de detención. La instalación con mayor capacidad proyectada se ubica en Hutchins, Texas, y tendrá espacio para 9 500 personas.
En el mismo estado se contemplan otros tres centros: uno en El Paso con capacidad de 8 500 camas, otro cerca de San Antonio con 1 500 camas y uno más en McAllen con 500 camas.
El proyecto contempla además la habilitación de centros en múltiples entidades, incluidos Georgia, Misisipi, Utah, Pensilvania, Misuri, Maryland, Arizona, Florida, Nueva York, Nueva Jersey, Luisiana, Oklahoma, Minnesota, Michigan e Indiana. Las estructuras derivan de antiguos almacenes de comercio en línea que serán reacondicionados para su nuevo uso.
Como parte de los procedimientos, el Departamento de Seguridad Nacional aprobó un contrato cercano a 30 millones de dólares con una empresa especializada para el diseño de estos centros de procesamiento y los megacentros de detención que integrarán la red.
Funcionarios municipales en algunos de los estados involucrados han confirmado que los planes están en marcha y que han iniciado actividades administrativas para el desarrollo de las instalaciones.
Los centros de detención para migrantes son espacios donde las autoridades federales alojan a personas que han ingresado al país sin la documentación requerida. La creación de nuevos recintos forma parte de las acciones administrativas recurrentes del gobierno estadounidense para ampliar la infraestructura disponible y responder a las necesidades operativas de las agencias migratorias.
La información fue difundida originalmente por Latinus.



