En comparecencia ante la prensa, el presidente de Cuba y primer secretario del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel, declaró que es un país de paz y está dispuesto a un diálogo con Estados Unidos, sobre cualquier tema, siempre y cuando sea “sin condiciones, sin presiones, con respeto a nuestra soberanía, independencia y autodeterminación. Se puede construir una relación civilizada entre vecinos”.
Aseguró que Cuba no es un país terrorista. No hay fuerzas militares ni bases en La Habana de otras naciones. El único campamento de otro Estado que hay en la isla es el que tiene Estados Unidos.
Explicó: “no estamos en estado de guerra (pero) nos estamos preparando por si hay que pasar a esa condición… La doctrina de defensa o la militar de nuestro país es la concepción de la guerra de todo el pueblo, que es un concepto de protección de la soberanía y la independencia del país. Para nada contempla, en ningún momento, en ninguna cápita, ni concepto, la agresión a otro Estado. Nosotros no somos una amenaza para Estados Unidos”.
RECUERDA ESPACIOS DE ENCUENTRO
Díaz-Canel afirmó que, “cuando hemos tenido oportunidad de que existan espacios de encuentro entre nuestros pueblos en diferentes sectores, en el científico, en el deportivo, en el religioso, en el cultural, en el de la salud, incluso diálogo a nivel político, hemos encontrado que hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos, sin prejuicio. Que pueden aportarle muchísimo. O visto de otra manera, de cuántas cosas privamos a ambos pueblos por esa política decadente, prepotente, criminal de bloqueo y la persistencia en ese bloqueo, al punto de haberlo recrudecido en los momentos actuales y lo siguen recrudeciendo, siguen apretando las tuercas de ese aislamiento”.
Denunció que la teoría del colapso y la insistencia en él, está relacionada con la teoría del Estado fallido y con un grupo de construcciones con que el gobierno de Estados Unidos ha tratado de caracterizar la situación cubana.
Y esta teoría del colapso está asociada a una de las corrientes, o a una de las direcciones, en las cuales se empeña el gobierno de Estados Unidos para derrocar a la revolución cubana.
Recordó lo que fue la misión Milagro, que devolvió la visión a más de 3.5 millones de latinoamericanos, a partir de un enfoque de justicia social y equidad. También, el método cubano de alfabetización, Yo Si Puedo, que permitió que cuatro países lograran superar ese problema, una conquista social a la que todo el mundo aspira.
Señaló que “en días pasados el gobierno de Estados Unidos, manipulando a través de la amenaza de los aranceles a los países que suministran petróleo, es prácticamente con ese pretexto lo que lo ha convertido en un bloqueo energético a nuestro país. El futuro de las relaciones de Venezuela está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente. Una nación bolivariana que ha sido agredida, que ilegalmente les secuestraron al presidente y a su esposa y los mantienen en una prisión en Estados Unidos”.
Cuba, afirmó, ha recibido apoyos de la comunidad internacional. Expresiones de solidaridad de países y movimientos sociales. Hay empresas, actores de varias partes dispuestos a trabajar con la isla, a pesar de las actuales circunstancias. El mundo no puede dejarse avasallar, dejarse humillar, permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo.
Denunció que hay un bloqueo energético por parte de Estados Unidos, que es muy condenable. Y se preguntó: “¿qué significa bloquear el combustible? Es afectar el traslado de alimentos, la producción de comida, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de las instituciones de todo tipo, la escuela, la vida, la producción de la economía, el turismo”.
Anunció que su gobierno prepara un plan ante el desabastecimiento agudo de combustible tras las presiones de Estados Unidos.
AYUDARÁ EU A CUBA CON 6 MILLONES DE DÓLARES
Y mientras se agrava la crisis en la isla y se incrementan las tensiones entre ambos países, con acusaciones del Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, de que Washington está imponiendo un “bloqueo energético”, Estados Unidos anunció ayer jueves una ayuda adicional de 6 millones de dólares para Cuba.
Jeremy Lewin, subsecretario de Estado de EU, advirtió que los funcionarios de la embajada de estadounidense en Cuba estarán en el campo “asegurándose de que el régimen no se quede con la asistencia, la desvíe o intente politizarla”.
Previamente Washington envió tres millones de dólares para ayuda por desastres a los cubanos afectados por el huracán “Melissa”.
Lewin dijo que, durante años, la isla ha “acumulado todos los recursos para los pocos ancianos seniles que dirigen el país, para sus secuaces, para el aparato de seguridad”, y a la vez acusó a Cuba de “inmiscuirse en el extranjero”, incluido el “colonizar Venezuela”.
“En eso es en lo que están gastando su tiempo y atención”, expresó Lewin, quien señaló que su madre nació en La Habana.
“¿Por qué no pueden conseguir comida? No es porque no estemos permitiendo que el petróleo venezolano ilícito continúe enriqueciendo a Raúl Castro”.
“Es porque el Gobierno no puede poner comida en los estantes. Tienen miles de millones de dólares, pero no los usan para comprar comida para los cubanos comunes”.
Lewin habló horas después de que Díaz-Canel ofreciera una inusual conferencia de prensa a la que sólo se podía acudir con invitación, en la que respondió preguntas de un grupo selecto de periodistas. The Associated Press no fue invitada.
Lewin indicó que, si el gobierno cubano entra en razón y está dispuesto a permitir que Estados Unidos brinde más apoyo, podría haber más anuncios.
“Deberían centrarse en proveer para su gente, no en hacer estas declaraciones altisonantes”, comentó Lewin. “Él puede hablar mucho, pero de nuevo, cualquiera que sea el gobierno, su primera responsabilidad es siempre proveer para su gente”.
Con información de LA JORNADA y REFORMA.



