APUNTES
Manuel Rosete Chávez
“Somos México” aspira
a ser partido político”
Raúl Arias Lobillo
¿En qué momento caímos en esto?
Los viejos de más de setenta nos preguntamos: ¿cómo fue que caímos en esto; en qué momento el país se comenzó a derrumbar hasta llegar a lo que hoy somos?, un lugar donde reina la inseguridad; donde la respuesta a un crimen o masacre es la impunidad; un país donde no hay servicio de salud pública; donde la calidad de la educación, en todos sus niveles, va en picada; donde el hambre comienza a aparecer por todos los rumbos; donde el desempleo mata la esperanza de cualquiera y engrosa las filas de la delincuencia; donde no hay actividad a la que te dediques que esté exenta de un absurdo pago por “derecho de piso”; donde el secuestro y la extorsión son para completar el pago de las nóminas de las empresas denominadas delincuencia organizada, a las que pertenecen las más altas autoridades del país, donde cada día que pasa sabe como a milagro elhaberlo vivido.
Obviamente en México el punto de partida de nuestros males fue cuando los productores colombianos de cocaína decidieron bordear por las costas de nuestro país con sus maléficas cargas, para entregarla a los distribuidores gringos, jefes de cárteles o empresarios de la droga quienes se dedican al narcomenudeo en su país con lo que obtienen jugosas ganancias en dólares.
Lo hacían a bordo de lanchitas, luego en submarinos, más adelante en avionetas y lo último, en lanchas rápidas. Tanto las lanchas como las avionetas, tenían que hacer una parada en territorio mexicano para recargar sus tanques de combustible, por eso eligieron lugares estratégicos en los estados de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, por el Golfo de México, y es así como se comienza a saber de esas operaciones de narcotráfico.
Los dueños de esos negocios y sus socios los mexicanos que comenzaron a trabajar en operaciones de trasiego de droga a los Estados Unidos, por cierto el mejor cliente del mundo porque tienen un porcentaje de consumidores muy elevado y suficientes dólares para comprar lo que sea, durante muchos años no intentaron involucrar a ninguna autoridad en sus actividades, que se complementaron con venta de mariguana lo que hizo que el negocio creciera con fuertes utilidades para los colombianos, mexicanos y norteamericanos que participaban en él.
Hasta ahí pensamos que todo iba bien, nuestro país no recibía el impacto de la actividad de la venta de droga, porque además el poco consumo que teníamos de mariguana (no había coca aún) se obtenía de la producción local, los “grifos”, “chumos” o “pachecos” eran pocos no representaban problema ni para la economía local ni para la seguridad ni para salud ni nada.
El problema comenzó cuando se incrementaron los países productores de droga, vecinos de Colombiaque decidieron hacerle competencia y detonaron la producción. Los caminos mexicanos que tenían que recorrer los paquetes de droga se saturaron y tuvieron, con el apoyo de paisanos, que abrir nuevas rutas ampliando el número de mexicanos que se involucraron en este negocio. Llegó el momento que para cruzar un municipio tenían que calentarle la mano a un policía, luego al jefe, al rato a toda la corporación y así se fue extendiendo el reparto de moches hasta que llegó al mero jefe, al presidente municipal. Muchos se abstuvieron de agarrar ese “dinero sucio” pero otros sí o pusieron a un encargado a recibir mensualmente esos paquetitos.
Los grupos de narcotraficantes fueron creciendo porque se crearon plazas de “burreros”, de “halcones”, de “orejas” y sobre todo de “sicarios”. Tan grandes se hicieron esos grupos que con lo obtenido con el trasiego de la droga dejó de ser suficiente para pagar las abultadas nóminas del personal y decidieron ampliar el giro de actividades. De ahí surgió el llamado cobro por derecho de piso, la extorsión, el secuestro, el robo de autos, el asalto callejero, el robo a cargo de comandos a comercios…y otros más con lo que van llenando sus maletas los empresarios narcos.
Le entra el gobierno
Nuestro país, nuestro querido México, se convirtió en un paraíso para la actividad delictiva cuando los jefes de los más importantes carteles lograron involucrar a políticos más importantes que los simples presidentes municipales y sus equipos.
Cuando un político, candidato a diputado federal, Senador de la República, Gobernador o Presidente de la República, aceptó el financiamiento de la delincuencia organizada para su campaña, ahí se acabó el país porque el compromiso que adquirieron fue tan fuerte que incluyó impunidad y colaboración para las actividades delictivas de la “organización” a la que, por fuerza, comenzó a militar en sus filas el narcopolítico.
Qué hacer para mantenerse en el poder, no perderlo porque con ello va la vida, debieron pensar los primeros narcopolíticos. Ganar ¡¡a güevo!!
Y ahí surgió el derrumbe de las instituciones democráticas mexicanas, los contrapesos que por muchos años impidieron la entrada de la narcopolítica.
El erario, los impuestos ciudadanos, hay que invertirlos en la compra de los votos que garantizan la permanencia en el poder del grupo que llegó con el impulso de sus cómplices, y a todo aquel que se oponga a este grupo hay que quitarlo del camino.
La inseguridad, la salud, la educación, la economía de los ciudadanos, no importan, la prioridad es la permanencia en el poder.
¿Así fue que llegamos a donde estamos?
Es posible.
En defensa de un inocente
El abogado y político mexicano Diego Fernández de Ceballos, acaba de publicar en distintos medios un texto dedicado al presidente de la Suprema Corte de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz, escrito que vale la pena que lo lean todos los mexicanos…claro los que sepan leer porque el resto solo deposita su boleto en las urnas para cambiar de payasos.
“Son injustas las acusaciones hechas al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por haber permitido que su secretaria de Comunicación Social se hincara ante él para lustrarle los zapatos a media calle y frente al Teatro de la República, en la ciudad de Querétaro, el pasado 2 de febrero, frente a una asombrada multitud.
“Dicen que actuó como los emperadores, reyes, caciques o hueies que hace cinco siglos dominaban en Mesoamérica, quienes tenían infinidad de siervos que no podían ver a la cara a sus temibles señores, ni darles la espalda al retirarse y que les rendían pleitesía so pena de ser descuartizados para comilonas de la muchedumbre y homenajes a los dioses.
Ha sido acusado de ser el cínico rufián que con las manos en las bolsas del pantalón y volteando repetidamente hacia sus extremidades traseras, se solazó contemplando a la joven mujer arrodillada, que con esmero le dejó relucientes sus modernos mocasines. Algunos consideran que ese odioso suceso demuestra que han sido inútiles las luchas emancipadoras de las feministas y que es mentira que “al llegar una mujer a la Presidencia llegaron todas”. Otros han comentado que todo hombre con un mínimo de educación y señorío, al instante, hubiera levantado a la mujer, evitando que concluyera su deplorable tarea.
“Para mí, esos reclamos son infundados porque a nadie se le puede pedir que dé lo que no tiene. En efecto, la historia del susodicho dice que es de origen Ñuu Sabi, que nació en una pequeña, insalubre y pobre comunidad mixteca del estado de Oaxaca, que durante su niñez y juventud comprobó que en muchas de esas poblaciones “los usos y costumbres” permiten los matrimonios de niños; que los incestos no son excepcionales; que muchos padres entregan a sus pequeñas hijas a cambio de dos o tres puercos o de un garrafón de mezcal y que las mujeres en general son vejadas y discriminadas como forma natural de convivencia. Con rechazar como adulto esa barbarie no se le puede exigir algo más. “Acostumbrado a huaraches originarios, ahora estrena zapatos boleados. Como activista se sumó al zapatismo del año 2000. Como indigenista recabó huellas digitales de indígenas para que Tartufo irrumpiera en la selva del sureste, ganándose así, al ritmo de los acordeones, el lugar donde está.
“Como impartidor de justicia (al igual que otros de sus pares) es errático, tonto e hilarante. Sus mayores aportaciones a la ciencia del derecho han sido: dejarse “limpiar” (con sus colegas) por chamanes “originarios”, su toga con florecitas de colores, topetearse con la “ministra del pueblo” y sus discursos en mixteco. Algunos dicen que lo han visto deambulando por los pasillos de la Corte más atarantado que un perro en el Periférico.
Se trata, pues, de un personaje pequeño. Y no tiene la culpa él sino el que lo hizo compadre.”
REFLEXIÓN
Se llama IMPLOSION lo que está sucediendo al interior de Morena. Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx | formatosiete@yahoo.com.mx

