Diversos medios de comunicación y actores políticos reportaron este viernes la presunta entrega a autoridades de Estados Unidos de Marco Antonio Almanza Avilés, exdirector de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, quien figura en una acusación presentada por el Departamento de Justicia estadounidense por presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
La información fue difundida por distintos medios nacionales y por la senadora Lili Téllez. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad de México o Estados Unidos había confirmado oficialmente la supuesta entrega.
De acuerdo con el expediente radicado en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, Almanza Avilés fue identificado con la clave «R1» dentro de documentos internos del grupo criminal y habría recibido pagos mensuales de aproximadamente 300 mil pesos entre 2017 y 2022.
La acusación sostiene que el exfuncionario habría establecido acuerdos con integrantes de Los Chapitos para facilitar sus operaciones en Sinaloa. Entre las conductas que le atribuyen se encuentran la liberación de presuntos integrantes del grupo criminal, la filtración de información sobre operativos de fuerzas federales y la protección del traslado de insumos utilizados para la elaboración de fentanilo.
Según la investigación estadounidense, el acuerdo habría sido pactado en una propiedad vinculada a Iván Archivaldo Guzmán Salazar, con la presunta participación de Ovidio Guzmán López.
La versión sobre su entrega surge apenas unos días después de que Almanza Avilés compareciera ante la Fiscalía General de la República en Culiacán, donde negó cualquier vínculo con organizaciones delictivas y rechazó la posibilidad de convertirse en testigo protegido o colaborar con autoridades estadounidenses.
El exfuncionario enfrenta cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armamento de uso restringido. De ser hallado culpable, podría enfrentar una condena que va desde 40 años de prisión hasta cadena perpetua.



