Punto de Vista
* Nahle: ¿revocación y desafuero?
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Para ser una persona que se dice “víctima” de campañas mediáticas en su contra, la gobernadora Rocío Nahle está demostrando que ella también sabe tirar lodo y acusar sin argumentos, nada más para “tiznar”. *** La mañana de este lunes la gobernadora se refirió a una protesta de habitantes de Jalacingo y Altotonga que se dicen afectados en el abasto de agua. *** Dijo que pidió información a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) sobre la concesión de un pozoy concluyó: “parece ser que ese pozo es de la familia Yunes Zorrilla, del contador que está ahí con ellos”. *** Explicó que el aprovechamiento cuenta con una concesión para uso agrícola y no existirían elementos que acrediten afectaciones a otros pozos, aunque de todas formas le pidió a Conagua revisar las condiciones de operación: “Si está comercializando el agua se le quita, porque no tiene permiso para vender agua”, advirtió. *** Pepe Yunes no dejó pasar el infundio y le respondió a la gobernadora en sus redes sociales: “No somos concesionarios de ese pozo y nada tenemos que ver con su operación. Urgimos a la autoridad competente a explicar la situación jurídica de esa concesión y a proceder conforme a derecho”. *** Y no se quedó ahí: “No permitiré que la gobernadora me calumnie con la misma ligereza con la que gobierna Veracruz. Siempre he actuado con transparencia y estoy dispuesto a responder por mis actos. Quien acusa públicamente también debe estar dispuesto a conducirse con esa misma transparencia”. *** ¿Cómo reaccionará la gobernadora? ¿Dirá, acaso, que no dijo lo que todos escucharon?
* * *
Este lunes la gobernadora Rocío Nahle se mostró de mucho mejor humor que otras ocasiones y celebró que ya se esté “discutiendo” (discutirlo es un decir, pues por ser una iniciativa de la gobernadora, se aprobará, aunque la oposición opine lo contrario) su propuesta de despojar del fuero a los presidentes municipales.
Casi les juró a los que acudieron a su conferencia de prensa que esa propuesta no tiene dedicatoria “porque hasta los alcaldes de Morena perderán el fuero”.
Y ya “echada pa’ lante” le respondió a la legisladora del PRI, Ana Rosa Valdés que a ella no le preocupa que le quiten el fuero: “Yo tengo que trabajar con fuero o sin fuero. Yo tengo que hacer lo propio. O sea, el fuero para mí no significa nada”.
Y, a decir verdad, la gobernadora suena coherente.
Fiel seguidora del expresidente Andrés Manuel López Obrador, deberá recordar que él presumió haber retirado el fuero para el presidente (en realidad, lo que hizo fue ampliar el catálogo de los delitos por los que puede ser juzgado un presidente) y una vez que fue aprobado sugirió que la medida se aplicara a otros servidores públicos.
“Ojalá se siga el mismo ejemplo y se pueda aplicar a otros servidores públicos, representantes populares, para que estemos en igualdad de circunstancias y actuemos como buenos ciudadanos, además de buenas autoridades”.
Y ya que anda tan “de buenas”, ¿por qué no le damos una revisada a la Ley de Revocación de Mandato?
Yo estoy seguro de que si la gobernadora Rocío Nahle le pide al diputado Esteban Bautista -con el debido respeto que le merecen los otros poderes del Estado- que saque del cajón de los asuntos prohibidos la propuesta de someter al Jefe de Ejecutivo a una consulta ciudadana para saber si quieren que siga en el cargo, éste con gusto la subirá a la tribuna.
Esa sería una muestra aún más sólida de que sigue el ejemplo de su guía político y moral.
Apenas se habían cumplido los primeros 100 días de su gestión presidencial, cuando Andrés Manuel López Obrador confirmó que se sometería a un referendo popular:
“Vamos a estar aquí hasta que los ciudadanos decidan o hasta que termine el mandato. Digo que hasta que los ciudadanos lo decidan, porque el pueblo manda y vamos a cumplir el compromiso de someternos a la revocación del mandato”.
Y allá por febrero del 2022 dejó clara su postura sobre ese tema:
“Esto ayuda mucho, porque así se elige por seis años, pero si a la mitad del camino no hay buenos resultados, y se volvieron locos los gobernantes -porque el poder es una tentación cuando no hay principios, cuando no hay ideales-el soberano es el pueblo, en la democracia, el pueblo manda”.
¡Anímese gobernadora!
Ahora que está pintando su raya con la presidente Claudia Sheinbaum, demuéstrele que usted sigue con todo rigor el ejemplo de su caudillo, el mismo que la llevó a ella a Palacio Nacional.
¿Qué puede pasar?
¿A poco no confía en las múltiples y espontáneas expresiones de cariño que recibe de los veracruzanos cuando recorre este territorio que la acogió desde hace tanto tiempo?
Se la pongo más atractiva aún: se somete a la revocación de mandato, ratifica el “inmenso cariño” que le tienen los veracruzanos y se perfila para la sucesión del 2030.
¿Quién la para?
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Epílogo.
El viernes de la semana pasada, la presidente Claudia Sheinbaum fue cuestionada, durante su conferencia de prensa, acerca de la condición del exsecretario de Marina, durante la administración de López Obrador, el almirante Rafael Ojeda Durán. *** La respuesta de la mandataria nacional fue contundente: “El (ex)secretario de Marina no está escondido y tiene una solicitud de parte de la defensa de una de las personas detenidas para que sea llamado a declarar. Y la Fiscalía está viendo esta circunstancia. Pero ni está escondido ni absolutamente nada. Eso nos lo ratificó la fiscal general de la República”. *** Esto viene a cuento porque la mañana de este lunes (como ya lo había hecho la semana pasada el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued) les dio el tratamiento de “prófugos” a los alcaldes con licencia de Úrsulo Galván (Bertín Bravo) y de Ixhuatlán del Sureste (Raúl González). *** A menos que ella posea información que no se ha hecho pública, no existen órdenes de aprehensión contra esos dos personajes. Si fuera así, si un juez ya emitió las órdenes de aprehensión, la gobernadora estaría incurriendo -¡una vez más!- en el delito de “revelación de información reservada” (artículo 348 del Código Penal de Veracruz), en el que se establece que incurre en esta falta el “servidor público que, por cualquier medio, facilite información sobre mandamientos expedidos por autoridad judicial y tenga como consecuencia que se evada de la acción aquel contra el que vaya dirigido”. *** De verdad, gobernadora: cambie de asesores jurídicos.

