- Según Jaime Bonilla, el entonces Presidente le dijo: “tú eres mi amigo y has sido mi amigo por muchos años, pero ella es mi gobernadora y la tengo que proteger”.
El ex gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, actual comisionado político nacional del Partido del Trabajo (PT) en esa entidad, aseguró que su sucesora Marina del Pilar Ávila Olmeda “se encuentra en medio de una crisis de pánico debido a las investigaciones que se le siguen por narcoterrorismo en Estados Unidos y a que sabe perfectamente que Monserrat Caballero (impulsada por el PT) será la próxima gobernadora”.
El ex mandatario estatal, quien acompañó a Caballero a inscribirse en la contienda interna de Morena y sus aliados, rechazó haber sido quien contactó a Marina del Pilar Ávila con presuntos agentes estadunidenses para resolver la cancelación de su visa y haber grabado las conversaciones, como ella afirmó en conferencia de prensa.
“Es ilógico que a quien ha señalado como su peor enemigo, a quien ha perseguido política y penalmente, pueda participar en eventos tan sensibles y confidenciales de la gobernadora”, señaló.
“Marina está sumamente angustiada porque ya también perdió el control político del estado; los perfiles para las coordinaciones ya no se reportan con ella, los liderazgos de Morena la ignoran y nuestra coordinadora, Monserrat Caballero, la pone muy nerviosa, porque sabe que, si llega a la gubernatura, no habrá tregua para sus fechorías”, externó.
En entrevista telefónica con un medio de comunicación nacional, consideró que la Cuarta Transformación está “protegiendo” a Ávila Olmeda “porque no quieren que se les venga abajo la elección del próximo año”.
Relató que cuando era senador se entrevistó con el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador para decirle: “tienes que voltear a Baja California: el crimen organizado controla todo allá”. Y el Presidente me dijo: “tú eres mi amigo y has sido mi amigo por muchos años, pero ella es mi gobernadora y la tengo que proteger”.
Aseguró que como pruebas le llevó a López Obrador cuatro expedientes de funcionarios públicos estatales que se encontraban detenidos: dos de la Fiscalía General del Estado y dos de la Policía Estatal Preventiva, denominados Los Pepos.
LA MANDATARIA LO ACUSA DE ORQUESTARLE UNA ‘TRAMPA’
Por su parte, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, afirmó ayer que la grabación filtrada a medios de comunicación de una conversación que sostuvo con supuestos agentes de Estados Unidos es producto de una “trampa” para afectarla políticamente, orquestada por el ex gobernador Jaime Bonilla, quien le ofreció un encuentro con funcionarios de ese país para revisar el tema de su visa.
“Confié de buena fe en mi antecesor y tuve esa reunión, de la cual se han difundido ciertos fragmentos”, señaló Ávila Olmeda, quien detalló que la plática se realizó el 15 de diciembre de 2025 en sus oficinas de Tijuana.
“Es evidente que nunca hubo intervención de agentes o enlaces con el gobierno de Estados Unidos. El enviado de Jaime Bonilla hizo un montaje y fui víctima de una operación de engaño y de venganza política”, puntualizó.
Durante su conferencia semanal, la mandataria morenista refirió que los audios fueron “burdamente” manipulados y sacados de contexto. “Jamás he traicionado ni traicionaría a nuestra patria. Nunca he entregado ni entregaría información que comprometa la seguridad nacional, la soberanía de nuestro país o la integridad de nuestras instituciones”, recalcó.
ASEGURA QUE NADA IMPLICÓ SUBORDINACIÓN
Aseguró que todo “ocurrió en el contexto de una situación personal relacionada con mi visa (que me fue cancelada), que yo misma hice pública; nada de lo expresado (en las grabaciones) implicó subordinación, entrega de información reservada o afectación alguna a los intereses de nuestro país”.
Marina del Pilar Ávila recordó que el año pasado tomó la decisión de dejar atrás las diferencias políticas o personales con Jaime Bonilla –actual comisionado político nacional del Partido del Trabajo en Baja California– y, en ese contexto, éste le ofreció conectarla con autoridades estadunidenses.
Explicó que las personas que supuestamente eran agentes o intermediarios de Estados Unidos le plantearon presuntos cargos y procedimientos judiciales en su contra, en el extranjero, a lo que reaccionó sorprendida porque “no existe ningún hecho que pudiera dar lugar a ellos”. Ante lo extraño de la situación, declaró, remitió el tema a un abogado, a quien nunca buscaron ni contactaron.
Afirmó que sus interlocutores sólo quisieron grabar una conversación privada para después difundirla con el único interés de afectarla políticamente, pues la reunión se efectuó a finales del año pasado “y es ahora, al inicio del periodo preelectoral, cuando la utilizan y, por supuesto, la están usando también nuestros opositores”.
Con información del diario LA JORNADA



