- La ASF también investigará a organismos electorales locales, proveedores y servidores públicos que estén implicados; “no debe existir sombra de corrupción”, dice Sheinbaum.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) informó que cuenta con “indicios de irregularidades en contratos, posibles conflictos de interés y triangulación de recursos” en el Instituto Nacional Electoral (INE).
En un comunicado, la dependencia informó que inició una investigación de oficio por el presunto uso indebido de recursos públicos en el órgano electoral, incluidos contratos y relaciones con proveedores.
El órgano fiscalizador informó que la indagatoria abarcará al INE, los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), así como a empresas, personas servidoras públicas y proveedores que pudieran estar relacionados con los hechos.
“A la fecha, ya se cuenta con elementos e indicios relacionados con irregularidades en diversas contrataciones, posibles conflictos de interés, colusiones y triangulación de recursos.
“Derivado de las nuevas facultades otorgadas a la ASF en materia de investigación y, toda vez que ya se cuenta con elementos e indicios suficientes, este órgano superior de fiscalización investigará lo señalado con absoluta independencia, objetividad y rigor técnico”, indicó la ASF.
La investigación ocurre en medio de las publicaciones de los diarios del Grupo REFORMA que han dado cuenta de investigaciones de la UIF sobre contrataciones del INE, así como la estrecha la relación de su presidenta, Guadalupe Taddei, con el proveedor José Alfredo Hernández Casillas, quien ha sido mencionado en investigaciones sobre contratos del organismo.
Entre anteayer y este viernes, la presidenta del INE ha sostenido en entrevistas de radio que los señalamientos sobre las contrataciones deben ser revisados por las instancias fiscalizadoras y ha señalado a la ASF como la autoridad encargada de determinar si existieron irregularidades.
En tanto, Emilio Suárez Licona, diputado y representante del PRI ante el Consejo General del INE, informó que la Comisión de Vigilancia de la ASF solicitará al Órgano Interno de Control del instituto que entregue un reporte sobre la situación administrativa interna.
En la sesión del pasado jueves, el legislador intentó exponer en el Consejo General distintos puntos y dudas relacionadas con probable conflicto de intereses.
Por ejemplo, el registro de Jonathan Navarrete Torres en la oficina de la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, como chofer, con sueldo de 45 mil 765 pesos mensuales, más de lo que gana un conductor en el órgano.
Asimismo, sobre las condiciones de contratación y actividades de Luis Alberto Bustamante Canizales, colaborador de Taddei desde el Instituto Electoral de Sonora, con sueldo mensual bruto de 70 mil pesos, y en particular, de Jesús Octavio García González, quien pese a haber sido representante de Cajas Graf y Corporativo Zeg ante el INE y organismos locales, fue designado encargado de despacho de la Dirección Ejecutiva de Administración, en septiembre de 2025, aunque renunció en abril pasado.
NO DEBE EXISTIR SOMBRA DE CORRUPCIÓN: SHIENBAUM
Horas antes de que la Auditoría Superior de la Federación anunciara que había encontrado indicios de conflicto de intereses en la asignación de contratos en el Instituto Nacional Electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció en torno a la polémica en que está envuelta la consejera presidenta del organismo, Guadalupe Taddei por las irregularidades administrativas que se han denunciado: “no debe haber sombra de corrupción en el INE”.
–¿Cabe que renuncie (Taddei) al cargo para que se investigue?
–Eso depende de ella. Yo sólo digo que no debe haber ninguna sombra de corrupción y que deben efectuarse las auditorías correspondientes. Ya más allá de eso depende de las decisiones personales de cada quien.
Durante su conferencia, fue abordada por las crecientes denuncias contra Taddei por las anomalías que se han registrado en torno a la asignación de contratos, ante lo cual la Presidenta recordó que en el pasado reciente, hubo un momento en que se realizaron marchas con la presunta defensa del organismo “que en realidad defendían intereses propios”. Sin embargo, aseveró que la coyuntura actual en que se encuentra inmerso el INE es diferente y “tenemos que cuidar al instituto”.
Aunque no profundizó sobre el tema, la Presidenta fue particularmente insistente en que el funcionamiento del INE en torno a la asignación de contratos debe ser “absolutamente transparente”.
Reiteró que en la operación del instituto no puede pesar ninguna sombra de sospecha de corrupción, no sólo en el organismo electoral, sino en cualquier institución.
(Con información de los diario REFORMA y LA JORNADA)



